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  • Carlos Augusto Albán Vela

Mientras llega el resultado: VIVO

Camine por una calle desolada, es mi ciudad. A medida que avanzaba a la Clínica me ahogaba o eso creía.

Di gracias a Dios de tener un servicio de medicina, de tener la clínica cerca a mi casa . Un hombre sin camisa pide algo para comer, en esa calle desolada. Volví a dar gracias por lo que tenía y solo le envié bendiciones a ese hombre, la verdad se las envío mientras escribo.


He llegado a la Clínica. Estoy aislado. Nadie aún me ha venido a ver.

Estaba preparado para esto: En los últimos años he meditado, orando, he tenido una conexión con Dios que me permite tener fortaleza.

Ha llegado una mujer a esta zona de aislamiento de la clínica, parece que está más mal que yo, pues empiezan a ponerle un inhalador.

No trajo teléfono. Me toca decirle cada 20 minutos que es el tiempo de inhalar .

Mientras tanto me pregunto ¿de qué hablarán los directores de cine cuando pase todo esto? Ya no será sobre las guerras ni las pandemias, será acerca del valor de la vida, de la espiritualidad, del nuevo hombre que se enfrenta a una nueva vida; ojalá no sea de cómo consumir para olvidar el sufrimiento.

No existirán super héroes, todos serán humanos, que quieres conquistar su vida principalmente y se enfrentan a sus propias realidades .


Llegó el médico.

Grabó en su oculto celular mi situación de salud.

Mis pulmones bien. Me van a mandar a Rayos X.

La enfermera me hace un examen de sangre.

-¿Cuánto tiempo ? Le pregunto después de que me extraen la sangre.

-Hora y media

Burlándome le digo

¿Cómo voy a tener la mano doblada hora y media?

Ella sonríe y me dice, que había entendido cuánto tiempo se demoraban en salir los resultados del hemograma.

Le dije que me debía un chiste . Si yo la había hecho reír, ahora le tocaba a ella .

Volvió a reír.


De eso se trata esto. Por estos días no hay muchas anécdotas que contar. Sigo siendo agradecido con la vida, pude salir de casa y contar algo distinto .

Acaba de venir una enfermera con un copo gigante que me metió por mi garganta y se lo llevo con las más altas medidas de seguridad. Ese sí es el bendecido examen; bendecido pues informará mi estado de salud y gracias a su resultado veremos que pasa. Sí, Bendito examen.

Ahora a esperar el resultado.

Mientras tanto vivo.


Espero el resultado, escribo la primera parte de esta crónica y sigo agradecido con la vida. Pongo mi salud en manos de Dios, que el resultado sea un aprendizaje.

Todo el tiempo pensé que era muy extraño el nombre de mi portal “Mientras Tanto Vivo” y ahora lo entiendo, de eso se trata de la gratitud de estar en este planeta y aprovechar su paso al máximo a pesar de la pandemia, la cuarentena, etc.

No sé cuando se demore el resultado. Hay que pensar en los que están en casa: mi padre y en el perro, los otra seres están en sus espacios y saben cómo moverse sin mí.

Esta es una historia sobre la incertidumbre y la importancia de estar tranquilo mientras esperamos que pasa.


Es absurdo siento un poco de vergüenza si me saliera positivo. ¡Qué absurdo!, Nadie se contagia a propósito. No tengo ni idea cómo pudo llegar (si lo tengo).

Cero fiebre, malestar de gripa, dolor garganta, moquitos leves, a la palabra moco no le encuentro sinónimo y en los últimos tres días leve ahogamiento y dolor de pecho.

Esto también pasará, dicen los budistas.Estamos aprendiendo.

La señora del lado le dan de alta. Un niño afuera del sitio donde estamos literalmente encerrados, le aclara a un doctor que él no se tragó un imán, si no un balín. Me rio.

Pasaron 15 días para recibir el resultado, había puesto el comienzo de esta historia en mi Facebook pero la baje cuando empecé a sentir incomodidades en quienes habían podido estar cerca de mí, incluso sentí un tono de enfado en alguno. Pensé que no estábamos listos para tener personas cercanas con la enfermedad y mucho menos con posibles desenlaces fatales. Pienso en todo lo que tenemos que aprender, pienso en los discriminados, los migrantes, los pobres, los que piensan y viven diferente, los exclusivos por su color de piel o su condición sexual y ahora absurdamente con los médicos, ¿qué pasará con los enfermos? ¿También serán discriminados y sus familias? Creo que es el momento de aprender, de vivir con compasión, con solidaridad, con empatía . Nadie escoge muchas cosas de lo que sé es o de lo que se tiene o mejor de lo que se carece.

El resultado salió negativo.

Gracias para los que supieron y se preocuparon.

Una más para agradecer a Dios y una lección más de la vida.

Mientras Tanto Vivo.